Nuestra Historia

Nuestra Historia

La empresa familiar La Flor Valenciana, data del año 1927 cuando su fundador José Brotons Picó después de recorrer tierras marroquíes y argelinas vendiendo helados decidió establecerse en la capital abulense.



Los comienzos fueron difíciles por la escasez de medios, se fabricaban los helados a diario en una cochera de alquiler con heladeras manuales enfriadas con hielo y se vendía el producto en carritos de madera o bien en garrafas al hombro, por toda la ciudad.

La temporada comenzaba en el mes de mayo y concluya en septiembre, entonces la familia se trasladaba a Jijona en la provincia de Alicante, pueblo del cual eran originarios, para trabajar en las fabricas de turrón. Motivo por el cual allá por los años 50, cuando ya estaban bien asentados en la capital castellana, y los medios económicos eran mejores puesto que ya tenian local en propiedad, decidieron incorporar la fabricación y venta de turrones en Navidad.



Así vamos camino de alcanzar el siglo y actualmente ya son tres generaciones, durante las cuales han cambiado las máquinas con las que se elaboran los helados lógicamente, pero no así los ingredientes ni las fórmulas tradicionales de esta casa.



Y en las calurosas noches de verano, la gente llena la plaza con su helado de la mano, o bien su horchata natural, la cual es difícil de encontrar en la actualidad.



En cuanto al turrón, ni que decir tiene que está hecho de la manera tradicional como se fabrica en Jijona, con ingredientes naturales: almendra marcona nacional, miel de romero o de azahar.

La pastelería navideña: polvorones, empanadillas, almendras rellenas, pan de Cádiz, etc, se fabrica a diario y nuestra producción es limitada.

Nuestros años de bagaje y nuestro seguir las tradiciones hacen que tengamos clientes en el resto de la comunidad y en Madrid.